Cuba

La Habana Central, entre el turismo y el glamour

La Habana Central

La Habana es una ciudad increíble, una ciudad que no decepciona. Sin duda, es una de las ciudades que más me han impactado en mi vida. El impacto positivo, desde luego.

Cuando llegué y la vi por primera vez, quizás no me impactó tanto el hecho de su estado, bastante decadente. Y eso creo que pasó porque ya había estado en Nápoles y Oporto, aunque la ciudad que quizás más se asemeja, incluso con un estado bastante peor es Yangón. Así pues, la reina de la decadencia no iba a ser La Habana.

Nuestro alojamiento estaba situado en la frontera natural entre El Vedado y La Habana Central, así pues, la incursión por esta zona de la ciudad era obligada.

La Habana Central

De hecho, si algo me gustó de La Habana era pasear hasta La Habana Vieja y volver por sus callejuelas. La frontera, que delimita con El Vedado es Calle Infanta. Y el límite hasta La Habana Vieja es El Capitolio.

Me gustó mucho esta parte de la ciudad porque de alguna manera vive ajena o a espaldas del turismo. Sí que es cierto que hay ciertas zonas que entran en ese circuito, pero la gran parte del barrio no.

Qué ver en La Habana Central

Callejear por La Habana Central es introducirse en el día a día de los cubanos. Buscando y conectados a internet en cada plaza, el comercio, ese trajín imparable pero tranquilo. La vida en las plazas, la vida comunitaria, una auténtica seña de identidad de todo el país.

La Habana Vieja

La decadencia de sus edificios, que son la muestra que indica que en un pasado la ciudad fue muy rica, puerto de tránsito entre el Nuevo Mundo y esa España que comerciaba con el oro del continente americano. El Castillo de la Real Fuerza es el lugar perfecto para conocer un poco más a fondo qué fue de la historia de Cuba, y cómo de importante era La Habana como puerto de mercancías y astillero. Este Castillo está en La Habana Vieja, junto a la Plaza de Armas.

Callejón de Hamel

El Callejón de Hamel es exactamente eso, un callejón donde de pronto una expresión de arte afrocubano se abre camino entre la normalidad del resto de calles.

La Habana Central

El origen de este callejón está en los años 90. Fue el pintor, escultor y muralista Salvador González Escalona quien inició esta aventura, rehabilitar, dar más vida a una calle de esta zona de la ciudad.

En los principios de este camino para conseguir lo que hoy en día es el Callejón de Hamel, tuvo que luchar contra corriente. Eran muchos los vecinos que no veían con buenos ojos, o no entendían esta expresión artística.

Callejón Hamel
Callejón Hamel

Hoy en día se ha convertido en una especie de museo al aire libre, donde se intenta expresar y contar cuáles son los orígenes de esa Cuba con raíces africanas.

Este lugar es muy frecuentado tanto por cubanos como por extranjeros. No deja de ser un lugar totalmente diferente. El mejor día de la semana para visitarlo es el domingo, pues la música es omnipresente y protagonista.

Además cuenta con diferentes actividades culturales y talleres durante todo el año.

Callejón Hamel

Desde luego que merece la pena una vista a este curioso lugar.

Se encuentra entre la calle Espada y la calle Aramburu.

Barrio Chino en La Habana

¿Chinos en Cuba? No es tan difícil encontrar chinos en Cuba. Debido a sus afinidades políticas los ciudadanos chinos tiene facilidades para entrar en el país. De la misma manera los cubanos, pueden viajar sin problemas a China.

Barrio Chino La Habana

Es más, en nuestro viaje a Vietnam, en Hanoi coincidimos con un vietnamita que hablaba castellano con un perfecto acento cubano. De nuevo, por la misma razón de afinidad política, no es tan difícil encontrarse un cubano en Vietnam o un vietnamita en Cuba.

Después de esta pequeña introducción a la relaciones políticas internacionales, llegamos al Barrio Chino de La Habana.

Este queda encajonado entre las calles Padre Varela, Simón Bolívar y Zanja.

Barrio Chino La Habana

Aquí es habitual ver ciudadanos chinos con comercios chinos. Carteles en chino, vamos un barrio chino de los de verdad.

La historia del Barrio Chino se remonta al siglo XIX, llegando a ser el más grande toda América Latina, y el segundo más importante del mundo después del Chinatown de San Francisco.

Llegaron a vivir más de diez mil chinos. En el barrio tenían su propia Cámara de Comercio y Bolsa de Valores, un barrio muy próspero.

Barrio Chino La Habana

Con la el triunfo de la Revolución muchos de ellos abandonaron la isla hacia Estados Unidos, donde se asentaron finalmente.

Una de las cosas que hicieron muy popular este barrio en la ciudad eran sus restaurantes chinos, tremendamente exóticos para lo que era la gastronomía local.

Alojamiento en La Habana

Nuestra casa en La Habana la encontramos a través de Airbnb. La verdad que estuvimos encantados con nuestra anfitriona, Odalis, su marido, Chino, su hijo Jade y la preciosa Susi, una chihuahua muy cariñosa. Nos hicieron sentir como en casa y participamos de todas las actividades diarias de la casa.

La localización es perfecta, pues te permite ir andando a todos los sitios. El Malecón queda a unos ocho minutos andando. El Vedado está justo cruzando la calle. A tan sólo unos veinte minutos andando estás en La Habana Vieja.

Alojamiento en La Habana

Totalmente recomendable.

Puedes ver la disponibilidad de habitaciones en el siguiente enlace, La Casa de Odalis.

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Seguro de viaje

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Sobre mí

Raúl

Me fascina viajar, y hasta cierto punto estoy obsesionado con los viajes. Siempre intento tener un billete de avión en la cartuchera.
Recuerdo el momento que por primera vez pisé el extranjero, tenía 18 años, ese fue un viaje de ida, aún quiero seguir conociendo más y más.

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