Indonesia

Yogyakarta, Borobudur y Prambanan

Yogyakarta, Borobudur, Prambanan

Cuando uno aterriza en Yakarta y quiere visitar Indonesia, puede pensar, ¿Dónde voy?. La respuesta es Yogyakarta.

Quizás después de una breve visita por la capital, una buena idea es subirse a un tren nocturno y adentrarse más en la isla de Java, la isla más poblada del mundo con más de 120 millones de habitantes.

Una isla con gran actividad volcánica, no en vano, cuenta con volcanes activos como el Bromo (lugar que destaca por sus increíbles amaneceres), el Ijen, conocido por su mina de azufre en la que aún se extrae este peligroso mineral.

Y el Merapi, con Borobudur a sus pies.

Yogyakarta, o Yogya como la conocen los locales, se encuentra en lo que se conoce como Java central.

Es una ciudad de tamaño medio, cuenta con alrededor de medio millón de habitantes, y es una ciudad que se puede caminar muy fácilmente.

Yogyakarta

Las ciudades indonesias, salvo alguna excepción como Ubud en mayor medida y Yogyakarta en menor media, son bastante feas.

Lo que realmente impresiona de este magnífico país son sus bellezas naturales. Sus volcanes, sus islas salvajes, las aguas color turquesa.

La riqueza de su biodiversidad, la gran diferencia entre islas, pareciendo diferentes países. Pero Yogyakarta es parte de esta excepción, pues cuenta con algunos lugares que realmente merecen la pena visitar.

Borobudur y Prambanan no se encuentran en la propia ciudad, y es necesario contratar una excursión o un coche con conductor.

Yogyakarta, por ser considerada como la ciudad cultural de la isla de Java, tiene visitas obligadas.

¿Qué ver en Yogyakarta?

El intenso ritmo de esta pequeña ciudad anima a buscar en cada rincón algo que ver, eso que no pone en las guías.

Yogyakarta

Y como en cada lugar, hay rincones donde encontrar imágenes del día a día que a nosotros nos resultan extremadamente exóticas.

Esto sería uno de los paseos que nunca hay que dejar de hacer, perderse por calles y callejuelas.

Pero en Yogyakarta hay mucho más.

Yogyakarta

A lo largo de la avenida Jalan Malioboro, depués Jalan Jenderal Ahmad Yani, pasando por lo que puediera ser un descampado para, por ejemplo jugar al fútbol, nos encontramos con el Palacio del Sultán, también conocido como el Palacio de Yogyakarta o Kratón. No está abierto todos los días, y el horario es mejor preguntarlo in situ.

Yogyakarta

Kratón

Este Palacio del Sultán tiene una historia cuanto menos curiosa, dentro de lo que es la administración política de Java.

Yogyakarta sigue siendo un sultanato, y esto se debe a la resistencia que mostró el sultán Hamengkubuwono a los intentos de conquista por parte de los colonos holandeses. Esa resistencia fue premiada por el gobierno indonesio concediendo a Yogyakarta el reconocimiento como Región Especial del Sultanato de Yogyakarta.

A día de hoy sólo el hijo del sultán vive en el Palacio, en un edificio que no se puede visitar. El resto del complejo es visitable. Destaca la habitación de la música, donde un Gambelán (conjunto de instrumentos tradicionales javaneses, aunque se parece mucho a los balineses) es la gran atracción.

El Palacio del Sultán se encuentra en un recinto, o más bien barrio amurallado donde viven alrededor de treinta mil personas, pasear por este barrio es una grata experiencia.

Castillo de Agua

Otro de los lugares que hay que visitar, que además se encuentra dentro de la muralla es el Castillo de Agua. Aunque actualmente se encuentra totalmente abandonado.

Yogyakarta

En sus orígenes era un lugar de ocio para el sultán y su séquito. Pero con el paso del tiempo, la intensa actividad volcánica que se ha derivado en varios terremotos, han hecho de este lugar algo que no tiene nada que ver con lo que fue, pero que invita a la imaginación.

Hoy en día parte de sus ruinas son usadas como comercios de batiks (traje tradicional javanés que consta de un pareo con dibujos tradicionales) o marionetas.

Como en todas las ciudades del sudeste asiático, los mercados son los lugares con mayor ajetreo, y desde luego donde quizás se puedan encontrar los mejores puestos de comida. Y eso no es excepción en Yogyakarta, que también cuenta con su mercado central.

Jalan Malioboro

La avenida Malioboro o Jalan Malioboro, es el centro de los pequeños puestos y tiendas de todo tipo.

En las dos aceras podrás encontrar cualquier cosa que busques. Quizás sea la calle con más vida de toda la ciudad. En las calles adyacentes se encuentran los alojamientos donde los viajeros buscan las mejores ofertas.

Yogyakarta

Cuando ya se ha terminado de visitar Yogyakarta, lo que pide el cuerpo es visitar Borobudur y Prambanan.

Borobudur

La historia de Borobudur se parece en ciertos aspectos a la historia de Angkor Wat (Siam Reap, Camboya), al menos en cómo se descubrió.

Borobudur

Puesto que hasta principios del siglo XIX estuvo abandonado, y fueron los británicos quienes lo redescubrieron y restauraron.

Borobudur

Se dice que es el templo budista más grande del mundo, y por su tamaño su simbología, y su arquitectura bien lo parece.
Algunas cosas curiosas sobre el templo.
-Mide cuarenta y dos metros de altura.
-Tiene nueve plantas, seis cuadrangulares y tres triangulares.
-Según la cosmología budista, la disposición del edificio tiene correspondencia con las tres divisiones del YO.
-La presencia de Buda se alterna en las terrazas tanto dentro como fuera de las campanas.
-Hay 504 estatuas de Buda.
-Desde 1982 pertenece a la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Borobudur

Borobudur se encuentra a unos 40 kilómetros de Yogyakarta, y uno de los momentos más espectaculares es el amanecer.

Así que su visita será precedida por el correspondiente madrugón más que merecido.

Borobudur

Pasear por Borobudur es una de esas experiencias que siempre vas a recordar. Rodeada de jungla, a veces con las nubes bajas, haciendo de todo el conjunto, una imagen de un sueño. Quieres que el tiempo se detenga, ya que no quieres irte del lugar. Te saldrán ampollas en los dedos de tanto hacer fotos. Todas, fotos increíbles.

Prambanan

Este es el otro lugar o complejo de templos hinduístas. También se encuentra fuera de Yogyakarta, a unos veinte kilómetros, pero después de la visita a Borobudur, la siguiente parada es Prambanan.
Este complejo de templos está dedicado a los tres dioses de la mitología hindú o Trimurti, que son Shiva, Visnu y Brahma.

Prambanam

El conjunto de templos data del siglo XIX, y en el año 1991 fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Es un lugar espectacular, que desde luego no hay que dejar de ver.

Prambanam

Después de tantos templos increíbles pudiera pensarse que quedas saturado, pero no. La belleza de este lugar es increíble.

Prambanam

Cómo llegar a Yogyakarta desde Yakarta

La mejor forma de llegar a Yogyakarta desde Yakarta es en tren nocturno. Pero como en muchos lugares hay un pequeño problema con el tren, o más bien con los billetes de tren.

Al ser este muy solicitado por turistas, las agencias de viajes suelen comprar casi todos los billetes. Así que puede ser fácil que lleguemos a la estación de trenes de Yakarta, y al intentar comprar el billete de tren no quede ninguno. Y sólo hasta última hora, no aparezcan los revendedores con los billetes que no han podido vender.

Puede que nos quedemos sin billete, por eso, aunque sea un poco más caro, el bolsillo no lo va a notar, es mejor asegurarse el billete en una de las muchas agencias de viaje que hay por la calle Jalan Jaksa en Yakarta.

Otra cosa que es bueno saber de antemano con respecto al tren es el abuso del aire acondicionado. Así que un jersey a mano y hasta unos pantalones largos pueden ser decisivos para no coger un catarro.

Como siempre, dentro de los medios de transporte nocturno, mucho cuidado con las mochilas, dinero y objetos de valor siempre hay que tenerlos vigilados. Una faldiquera interior es un buen lugar para guardar el dinero que llevemos y el pasaporte.

Alojamiento en Yogyakarta

La estación de trenes de Yogyakarta, se encuentra muy cerca de la calle Jalan Malioboro. Cerca de esta, en la calle Sosrowijayan y sus callejuelas se encuentran la mayor parte de los alojamientos. Se recomienda regatear. El tren llega a Yogyakarta sobre las seis de la mañana.

Si prefieres ir con el alojamiento ya reservado, puedes buscar aquí, Alojamientos en Yogyakarta.

Las excursiones o coche con conductor se pueden contratar tanto en el alojamiento como en las diferentes agencias de viajes que se encuentran por Yogyakarta.

Normalmente el destino siguiente después de Yogyakarta suele ser el amanecer en el volcán Bromo, aunque en nuestro caso volamos a Bali.

Seguro de viaje

Cuando viajes siempre conviene llevar un seguro de viaje, más aún si lo haces fuera de Europa. Siempre pueden suceder situaciones en las que tengas un accidente, necesites un traslado médico o incluso medicamentos.

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Sobre mí

Raúl

Me fascina viajar, y hasta cierto punto estoy obsesionado con los viajes. Siempre intento tener un billete de avión en la cartuchera.
Recuerdo el momento que por primera vez pisé el extranjero, tenía 18 años, ese fue un viaje de ida, aún quiero seguir conociendo más y más.

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