Tailandia

Chiang Mai, la ciudad tranquila

Chiang Mai


Chiang Mai, siendo la segunda ciudad de Tailandia tanto en tamaño como en habitantes (tienen alrededor de doscientos mil ) después de Bangkok, tiene un ritmo de vida bastante tranquilo. Si uno llega desde Bangkok, con su intenso tráfico, siempre lleno de gente, apreciará de una forma más intensa esa atmósfera de tranquilidad que invade a Chiang Mai.

Qué ver en Chiang Mai

El centro de la ciudad está rodeada por una muralla y un canal en algunos tramos. Es una ciudad espiritual llena de templos, casi en cada calle se pueden ver monjes, pero a pesar de esa espiritualidad la vida moderna se mezcla con la tradición. Perderse por sus calles del centro y pasear con la tranquilidad como compañera, debido al poco tráfico y ruido. Encontrarse con alguno de sus templos y entrar en él (tiene más de trescientos), comer en alguno de los puestos callejeros, en fin, perderse y disfrutar de un plácido paseo.

Hay un lugar espiritual muy especial en Chiang Mai, es el Centro Budista Internacional de Meditación, se encuentra en una colina, y para llegar hasta él se necesita ir en tuk-tuk. Hay que subir algo más de trescientos escalones, pero entrar en el templo es acceder a más tranquilidad aún si cabe, pasear por sus pequeños templos y estancias, contemplar las pinturas, estatuas, monjes, y en ocasiones un elefante es el invitado de honor del templo.

Chiang Mai, como el resto de las ciudades de Asia está lleno de mercados comida o de cualquier cosa que se objeto de compra venta. Uno de ellos destaca por su su rica comida, está situado en la calle Moonmueng Soi 3, está lleno de puestos de comida donde degustar los platos típicos tailandeses como el Pad Thai.

Pero el mercado de los mercados en Chiang Mai es el Mercado Nocturno o Night Bazaar, donde en una calle se puede encontrar cualquier cosa, casi, aunque en los últimos tiempos esté más enfocado a los turistas que diariamente lo invaden. Las calles adyacentes a la calle principal también son inundadas por puestos de venta. Abre de 17:00 a 00:00 todos los días del año.

Chiang Mai también ofrece decenas de actividades a su alrededor, desde trekking a la jungla montando en elefantes, visitas a los campos de arroz, rafting en barcas de bambú, cursos de concina tailandesa y visitas al Triángulo de Oro, conocido por ser la frontera natural y geopolítica del río Mekong con Tailandia, Myanmar (antes conocida como Birmania) y Laos. También este Triángulo de Oro era antiguamente conocido por el tráfico de drogas, especialmente el opio.

También es un punto de partida para ir a los pasos fronterizos por tierra con Laos (Chiang Khong) y Myanmar (Tachileik).

Consejos prácticos
Se puede llegar a Chiang Mai desde Bangkok mediante tren nocturno, se aconseja literas (alrededor de 20 euros). Este viaje dura alrededor de diez horas, pero el paisaje es impresionante. También se puede acceder en autobús nocturno (alrededor de 18 euros), cómodo y tarda alrededor de ocho horas.
O si se tiene poco tiempo, la mejor opción es el avión, hay bastantes compañías que realizan el trayecto a precios bajos.

El alojamiento en general es más barato que en Bangkok y la relación calidad precio es bastante buena.
Green Tulip House es una guest house que en el año 2013 tuvo una importante reforma, el estado de las habitaciones y los baños es realmente bueno, dispone de conexión WI-FI en las habitaciones. La habitación doble cuesta alrededor de 10 euros (2013), después de la reforma.

También hay dos alojamientos que merecen la pena, son SK2 1 y SK2 2, son de los mismos dueños. De los dos, el SK2 2 es el más nuevo y el que mejor estado tiene. El SK2 1 no dispone de conexión WI-FI, pero hay varios ordenadores que pueden ser usados, el precio por hora ronda los 15 baths (40 céntimos de euro).

Todos los alojamientos disponen de agencias de viaje a través de las cuales se pueden realizar excursiones fuera de la ciudad, el abanico es amplio, y los precios están muy ajustados. En ocasiones es bastante más caro hacerlo por tu cuenta que hacerlo a través de una de estas agencias.

Sobre mí

Raúl

Me fascina viajar, y hasta cierto punto estoy obsesionado con los viajes. Siempre intento tener un billete de avión en la cartuchera.
Recuerdo el momento que por primera vez pisé el extranjero, tenía 18 años, ese fue un viaje de ida, aún quiero seguir conociendo más y más.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies