Pasaporte viajar Sudáfrica

Pasaporte para viajar a Sudáfrica

ALGUNOS DATOS DE INTERÉS DE SUDÁFRICA

Capital: Ciudad del Cabo es la capital legislativa, Pretoria la capital administrativa y Bloemfontain es la capital judicial.
Población total: 52.981.991 habitantes
Idioma oficial: 11 idiomas oficiales, zulú es el idioma más común, los blancos hablan afrikaans, un dialecto del holandés, el inglés es también idioma oficial.
Forma de gobierno: República parlamentaria.
Fronteras: Namibia, Botswana, Swazilandia, Lesotho, Zimbawe y Mozambique.
Moneda: Rand Sudafricano (1 euro alrededor de 13 rands en 2015)

UN POCO DE HISTORIA RECIENTE
Colonización europea
La historia escrita de Sudáfrica comienza con la llegada de los portugueses. En 1487 Bartolomé Díaz fue el primer europeo en alcanzar el punto más austral de África, y lo denominó Cabo das Tormentas (Cabo de las Tormentas) debido al mal tiempo que experimentó en la región. Sin embargo, cuando volvió a Lisboa cargado de noticias sobre el descubrimiento, el monarca Juan II de Portugal quiso cambiarle el nombre por el de Cabo da Boa Esperança (Cabo de Buena Esperanza) y prometió establecer desde ese punto una ruta marítima para que los portugueses pudieran ir a buscar las riquezas de la India. Más tarde el gran poeta portugués Luís de Camões inmortalizó el viaje de Bartolomé Díaz en el poema épico Os Lusíadas, concretamente con el personaje mitológico Adamastor, el cual simboliza las fuerzas de la naturaleza que los navegantes portugueses tuvieron que superar durante la circunnavegación de los cabos.

Los primeros relatos escritos de la historia de Sudáfrica se obtuvieron de los primeros navegantes y los náufragos supervivientes. Durante los dos siglos posteriores a 1488 los marineros portugueses realizaron algunos pequeños acuerdos de pesca en dicha costa, pero no se conserva ningún documento escrito sobre éstos. El 6 de abril de 1652, Jan van Riebeeck estableció un puesto de avituallamiento en el cabo de Buena Esperanza para la compañía holandesa de las Indias Orientales. Durante los siglos XVII y XVIII la pequeña colonia se fue extendiendo lentamente, principalmente bajo la soberanía holandesa. Los colonos finalmente se toparon con los pueblos Xhosa en expansión en la región del río Fish. Es entonces cuando se desencadenaron una serie de guerras llamadas las guerras de Fronteras del Cabo, originadas por conflictos por la tierra y los víveres. Para aliviar la escasez de trabajadores en el Cabo, se trajeron esclavos de Indonesia, Madagascar e India. Los descendientes de estos esclavos, que a menudo se casaron con colonos holandeses, fueron luego clasificados junto con los descendientes de los san como mestizos del cabo y malayos del Cabo, constituyendo casi la mitad de la población de la provincia del Cabo Occidental.

Gran Bretaña ocupó el área del cabo de Buena Esperanza en 1797 durante la cuarta guerra anglo-holandesa. Los holandeses declararon la bancarrota, y los británicos se anexaron la Colonia del Cabo en enero de 1806. Los británicos continuaron con sus guerras contra los Amaxhosa, empujando la frontera oriental al este, siguiendo una línea de fuertes establecidos a lo largo del río Fish y consolidándola promoviendo nuevos asentamientos británicos. Debido a la presión de las sociedades abolicionistas de Gran Bretaña, el parlamento británico primero paró su comercio de esclavos en 1806, para posteriormente abolir definitivamente la esclavitud en todas sus colonias en 1833.

Los descubrimientos de diamantes en 1867 y el oro en 1886 animaron el crecimiento de la economía y la inmigración, lo que intensificó la subyugación de los nativos. Los bóeres resistieron con éxito el asedio de los británicos en la primera guerra bóer (1880-1881), basada en tácticas que aprovechaban mejor las condiciones locales. Por ejemplo, los bóeres llevaban ropa caqui, del mismo color que la tierra, mientras los británicos llevaban brillantes uniformes rojos, haciéndoles objetivos más fáciles para los tiradores Bóer. Durante la segunda guerra Bóer (1899-1902) los británicos regresaron con los mismos tipos de uniformes pero en mayor número. El intento de los Bóer para aliarse con los alemanes de África del Sudoeste fue otra razón para controlar a las repúblicas bóeres. Los bóeres se resistieron con fiereza, pero los británicos finalmente derrotaron a las fuerzas bóeres, usando su superioridad numérica y el abastecimiento externo de equipamiento, además de la controvertida táctica de tierra quemada. El tratado de Vereeniging declaraba la soberanía británica sobre la totalidad de las repúblicas sudafricanas, y el gobierno británico acordó asumir la deuda de 3 millones de libras de los gobiernos Afrikáner.

Después de cuatro años, se creó la Unión Sudafricana a partir de la Colonia del Cabo, la Colonia de Natal y las repúblicas del estado libre de Orange y el Transvaal (estas dos últimas anexionadas después de la Guerra de los Bóeres en la Colonia del Río Orange y el Transvaal), el 31 de mayo de 1910, justo diez años después del fin de la segunda guerra bóer. En 1934, el partido sudafricano y los partidos nacionales se fusionaron para formar el partido unificado, que buscaba la reconciliación entre los Afrikaners y los blancos angloparlantes, pero se escindió en 1939 a raíz de la decisión sobre la entrada del país en la Segunda Guerra Mundial como aliado del Reino Unido.

Apartheid
El ala más conservadora del Partido Nacional simpatizaba con la Alemania nazi durante la guerra, y buscó una segregación racial o apartheid mayor después de la guerra. En 1948, el Partido Nacional llegó al poder. Abogando un sistema segregacionista y racista, éste inició el apartheid, palabra que en Afrikáans significa “separación”. Se creó un vasto sistema jurídico y social para separar a las razas blanca y negra, con ventaja para la primera, a la que se le otorgaba privilegios irritantes:

Derecho de voto, reservado únicamente para los blancos,
Sólo los blancos podían viajar libremente por el país,
Era legal que un blanco ganara más que un negro por el mismo trabajo,
Los negros debían vivir en zonas alejadas de los blancos,
Los negros debían estudiar en escuelas separadas de los blancos, y su educación debía ser limitada, etc.
En 1960 después de la masacre de Sharpeville, Verwoerd llevó a cabo un referéndum pidiendo a la población blanca que se pronunciara a favor o en contra de la unión con el Reino Unido. El 52% votó en contra. Sudáfrica se independizó del Reino Unido, pero siguió siendo miembro de la Commonwealth. Su permanencia en esta organización se hizo cada vez más difícil, pues los estados africanos y asiáticos, indignados por el apartheid, intensificaron su presión para expulsar a Sudáfrica, que finalmente se retiró de la Commonwealth el 31 de mayo de 1961, fecha en que se declaró la República de Sudáfrica. Fue readmitida en la Mancomunidad de Naciones (Commonwealth) en 1994, después de la victoria de Nelson Mandela en las elecciones presidenciales.

Con el paso de los años, el apartheid provocó repudio, rechazo e indignación en el mundo entero. Numerosos países rompieron relaciones diplomáticas y comerciales con Sudáfrica, generando un creciente aislamiento del gobierno sudafricano. El país fue excluido de los Juegos Olímpicos, de las Copas Mundiales de fútbol, rugby y otras competencias deportivas. Dentro de Sudáfrica, los movimientos anti-apartheid, especialmente el Congreso Nacional Africano o CNA, iniciaron campañas de resistencia, huelgas, marchas, protestas y sabotajes que fueron reprimidos con dureza por las fuerzas del gobierno.

En 1989 se produjo un golpe palaciego dentro del Partido Nacional. En él, el Presidente Pieter Botha fue desplazado por Frederik De Klerk, y éste inició el desmantelamiento del apartheid. Se levantó la proscripción que pesaba sobre el Congreso Nacional Africano y otras organizaciones políticas de izquierda, y se liberó a Nelson Mandela tras 27 años de prisión. La legislación del Apartheid fue gradualmente retirada. En un referéndum de 1993, los blancos aceptaron otorgarle el derecho al voto a la mayoría negra, y al año siguiente, en 1994, se realizaron las primeras elecciones democráticas del país. Nelson Mandela fue electo presidente por mayoría absoluta en representación del CNA, partido que se ha mantenido en el poder desde entonces. El aislamiento internacional que pesaba sobre el país llegó a su fin.

Mandela se convirtió en un símbolo de la lucha contra el apartheid dentro y fuera del país y una figura legendaria que representaba la falta de libertad de todos los habitantes negros de Sudáfrica.

Instauración del nuevo régimen
Frederik de Klerk y Nelson Mandela se estrechan la mano en 1992. La colaboración de ambos permitió la creación de la primera democracia multirracial en Sudáfrica, gracias a lo cual recibieron el Premio Nobel de la Paz en 1993.
La transición democrática se vio facilitada por un proceso único de la reconciliación y Ubuntu: la Comisión para la verdad y la reconciliación (Sudáfrica), presidida por el el premio Nobel de la Paz (1984), el arzobispo anglicano de Ciudad del Cabo, Desmond Tutu, fue creado en 1995 y cerró su informe en 1998. La Comisión examinó los delitos graves contra los Derechos Humanos cometidos por todas las partes bajo el Apartheid, y podría conceder la amnistía a los criminales (“perpetradores”).

A pesar del fin del apartheid, millones de sudafricanos negros continúan actualmente viviendo en la pobreza, en parte a causa de los problemas heredados del régimen del apartheid y debido también a que los gobiernos post-apartheid han tenido las manos atadas en los temas económicos, los cuales durante la transición fueron gestionados casi exclusivamente por los miembros del gobierno saliente. De esta forma los blancos pierden el control político pero se aseguran mantener sus privilegios económicos. Sin embargo, la política de vivienda llevada a cabo por el CNA ha producido alguna mejora en las condiciones de vida en muchas regiones, si bien la desigualdad entre las distintas clases sociales es todavía muy grande, comparada con los estándares occidentales.

Aunque la economía está más diversificada, la exportación de oro y diamantes sigue siendo la fuente de ingresos más importante del país. Actualmente el gobierno de Sudáfrica está también empeñado en realizar una vasta reforma agraria para aliviar la tensión social y las desigualdades raciales. Esta reforma consiste en la devolución de tierras por parte de los blancos a los negros, a los cuales se las arrebataron en la época colonial (cerca de un 80% de las tierras cultivables aún están en manos de los blancos[cita requerida]). La reforma avanza con lentitud: menos del 10% de las tierras han sido devueltas[cita requerida], por lo que el Gobierno ha decidido obligar a los blancos a vender las tierras por un precio razonable o expropiarlas en un corto período. Pero existe en algunos sectores de la sociedad, también, un gran temor a que la impaciencia de la población negra por tener tierras lleve a una reforma desordenada y caótica, lo que podría repetir la desastrosa reforma agraria realizada en la vecina Zimbabue, que arruinó la agricultura y causó una terrible hambruna en ese país.

El futuro de Sudáfrica parece incierto. La alarmante ola de criminalidad (50.000 homicidios por año, proporcionalmente, 8 veces más que en EE. UU.) y la nueva legislación creada por el CNA, que prohíbe a los blancos ocupar numerosos puestos de trabajo, ahora reservados a los negros, están empujando a miles de blancos a abandonar el país. Desde el fin del Apartheid en 1994 hasta la actualidad ya han emigrado casi un millón de blancos. Los altos índices de delincuencia y la creciente sensación de que el CNA no ha sabido gobernar bien el estado, no hacen más que agravar la incertidumbre.

Jacob Zuma, actual líder del CNA, un político que fue acusado de corrupción y violación (cargos que fueron retirados),18 es presidente de Sudáfrica desde el 9 de mayo de 2009, cuando fue elegido por la Asamblea Nacional después de que su partido obtuviese el 70% de los votos en las elecciones.

El 17 de agosto del 2012 se produjo una masacre de mineros en Lanmin, quienes reclamaban mejores condiciones de trabajo, fueron asesinados por un grupo de policías armados con fusiles automáticos y ametralladoras, pereciendo en el incidente 34 trabajadores mineros, siendo la peor masacre desde el fin del Apartheid.

Casi un centenario, Nelson Mandela falleció a fines de 2013. Al año siguiente se cumplieron 20 años del fin del Apartheid, con alrededor de 20 millones de sudafricanos (un 40% de la población) nacidos libres, que son la primera generación en crecer sin recuerdos del Apartheid. Esta generación tuvo la oportunidad de votar en las elecciones generales de su país. En 2014 también se cumplió el 20 aniversario de las primeras elecciones multirraciales de Sudáfrica, que terminaron con tres siglos de dominación blanca y 46 años de opresión oficial sobre la mayoría negra.

Fuente Wikipedia

INFORMACIÓN ÚTIL PARA EL VIAJERO

VISADO
No es necesario el visado para españoles, siempre y cuando la estancia no sea mayor de 90 días.

SEGURIDAD
La tasa de criminalidad es altísima, las ciudades no son seguras del todo, es muy aconsejable hacer recorridos con gente local. Por la noche evitar la calle, sólo en los lugares muy seguros, y aún así no andar sólo.

Si se conduce, hay que llevar siempre puertas y ventanillas cerradas. Por la noche, no hay que parar en los semáforos en las ciudades.

TRANSPORTE PÚBLICO
El transporte público es básicamente inexistente.

SANIDAD
Se recomienda las vacunas del tétanos y hepatitis. Hay riesgo de paludismo en las provincias del norte, incluyendo el Parque Nacional Kruger, este riesgo se incrementa entre los meses de octubre a mayo. Para más información sobre salud y vacunas visita la web del Ministerio de Sanidad. http://www.msssi.gob.es/sanitarios/consejos/datosViajero/iniciar.do

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies