Portugal

Ovar y sus playas, un paraíso en el Norte de Portugal

Dunas de Ovar

Ovar es una pequeña población de la costa de Portugal, al norte del país. Como cualquier pueblo, la tranquilidad se encuentra en cualquiera de sus rincones.

Lugar de gente amable, dispuesta a ayudarte si te pierdes, a decirte cuáles son los lugares más bonitos para visitar, dónde comer y hasta qué cantidades comer. “No pidas más de media ración si no eres de mucho comer, que las raciones son enormes”, incluso los propios camareros te lo recomiendan, una delicia de lugar.

Quizás el pueblo de Ovar en sí no tenga nada que pueda atraerte, no goza de una arquitectura increíble o iglesias o edificios civiles, pero sí es un buen punto para alojarse y disfrutar de esos tiempos muertos que hay en cada viaje.

Las playas de Ovar

Cerca de Ovar está Furadouro, otro pequeño pueblo con dos playas, más bien tranquilas, pero con todo lo que necesitas si no te apetece ir a un lugar salvaje y prácticamente “deshabitado”.

Furadouro

Pero un poco más al norte atravesando un espeso y frondoso bosque está la que quizás sea mi playa favorita de Portugal, la playa de Sao Pedro Maceda, no es inhóspita, pero casi. Cuando llegas con el coche hasta una pequeña esplanada, te das cuenta de la fortuna que tienes al haber encontrado un lugar así, apenas una decena de personas y los “bombeiros”, los socorristas, muy importante su presencia por estas playas, pues el viento hace del Atlántico un océano bastante peligroso.

Playas Ovar

Una vez que estás en la playa puedes mirar al infinito, norte o sur, la playa se extiende a lo largo de varios kilómetros donde la naturaleza va a ser la única aparición.

Playa Sao Padreo de Maceda

Si hay otra playa también increíble, de las mismas características es la playa de las Dunas de Ovar, increíble, cómo un lugar así puede ser tan inhóspito, tan perfecto para relajarse y abandonarse de la civilización.

Pareciera que Ovar es un retiro lejano del ruido, de las prisas, de lo que se han convertido nuestros días, siempre sin tiempo para llegar a cada lugar abarrotado de gente, pues bien, Ovar es todo lo contrario, sonrisas, tranquilidad, la soledad es posible, y siempre acompañado de una buenas comidas.

Casa de Ovar

Más al norte aún, pero no tan lejos, y aún dentro de este magnífico bosque que, a través de su única carretera, Avenida da Nato, que más tarde se llama Rua da Floresta, llegamos hasta un pequeño pueblo, Cortegaça. Hasta este lugar nos llevó la recomendación de Nina, nuestra anfitriona en Ovar, un restaurante llamado La Tabla da Salvaçao. He intentado buscar información, encontrarle en algún lugar de internet, quizás ya no exista. Se encontraba en la Avenida da Nazaré, ahora en ese mismo lugar hay otro restaurante, O Marco, (al menos eso indica Google Maps), quizás sea la continuación de lo que fue en su momento La Tabla da Salvaçao, o no, pero el entorno, la playa al fondo y la tranquilidad de sus calles bien merece una visita.

Vuelta a la playa, cualquiera de ellas, vuelta al hogar en Ovar, un paseo por el pueblo, o quizás ir a tomar algo a Furadouro, ¿por qué no? Un día de tranquilidad y un día en el paraíso llamado Ovar.

Alojamiento en Ovar

Cuando estuvimos por Ovar, nos alojamos en una casa rural, que por desgracia, la dueña vendió y ahora es el privilegiado hogar de una familia.

Pero de todos modos, por Ovar y los alrededores hay bastantes alojamientos. Si quieres ir ya con alojamiento reservado, te dejamos este link donde ver diferentes opciones. Alojamiento en Ovar.

Seguro de viaje

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Sobre mí

Raúl

Viajero incansable, hasta cierto punto obsesionado con los viajes. Siempre intento tener un billete de avión en la cartuchera.
Recuerdo el momento que por primera vez pisé el extranjero, tenía 18 años, ese fue un viaje de ida, aún quiero seguir conociendo más y más.

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