Bélgica

Bruselas en un fin de semana

Bruselas


Desde que Ryanair apareció en nuestras vidas, de alguna manera se democratizó la posibilidad de que casi cualquier persona pudiera irse un fin de semana o en vacaciones a un destino más allá de nuestras fronteras en avión. Y precisamente esa democratización de los vuelos nos permitió hace unos años visitar la capital belga, Bruselas, en un fin de semana.

Para mí, era la segunda vez en suelo belga, la primera había sido en el siglo pasado, visitando también Brujas y Gante, cuando aún no existían las cámaras digitales, y si existían, no estaban al alcance de cualquier bolsillo.

En esta segunda ocasión en Bruselas queríamos centrarnos más en ver la ciudad y vivir un poco su vida nocturna, de modo que la localización del alojamiento debería ser bastante céntrica. Tuvimos suerte y conseguimos un alojamiento realmente bueno, bonito, barata y perfectamente situado, el Hotel The Moon, en la calle Rue de la Montagne, apenas tres minutos andando hasta la Grand Place, y quizás ocho, hasta el niño más meón de toda Europa, el Manneken Pis.

Qué ver en Bruselas en un fin de semana

Son muchas las atracciones y lugares que visitar en Bruselas en un fin de semana. A mí, personalmente, me gusta sentirme de los lugares que visito, y para eso se necesita mucho más tiempo que un fin de semana, pero incluso un puente bastaría para respirar lo que respira un belga.

Para visitar Bruselas, hay que plantearse la visita por zonas, el centro de la ciudad, el Barrio Europeo y la zona de la Exposición Universal de Bruselas, que se celebró en el año 1958. Para llegar hasta aquí se puede hacer fácilmente en metro, la parada es Heysel/Heyzel y se encuentra al final de la línea 6.

Por el centro

Desde luego, uno de los lugares más espectaculares que he visto nunca en Europa es la Grand Place, una plaza espectacular, quizás pudiera parecer hasta pequeña para una capital europea, ya que en otras ciudades sin ser capitales, como Cracovia en Polonia tienen plazas mucho más grandes. Pero sin embargo, la belleza de este lugar es increíble, con una arquitectura gótica, y muy parecida a lo que nos podemos encontrar en Flandes. Esta plaza es tan bella que podría estar horas y horas mirándola, de hecho, antes de dejar la ciudad, es lo último que hice, acercarme a esta plaza, por si no volvía a verla.

Bruselas Grand Place

Bruselas Grand Place

A tan sólo un par de calles de esta plaza, en una pequeña esquina entre las calles Rue des Grands Carmes y Rue de l’Etuve está esa pequeña escultura de bronce con un chavalín meando, parece que a él las multas por orinar en la calle no le afectan. Si vas pronto por la mañana, podrás estar a solas con él.

Bruselas Manneken Pis

Muy cerca de ahí se encuentra la Bolsa de Bruselas, un impresionante edificio, sobre todo merece la pena verlo iluminado por la noche.

Pero no sólo de Manneken Pis y Grand Place vive el centro de Bruselas, como en todas las ciudades europeas, también hay una catedral, la de San Miguel, cerca de la Gare Central (estación central de trenes). Su fachada principal es muy parecida a la de Notre Dame de París.

Catedral Bruselas

Si aprovechamos que estamos ahí, podemos ir hacia la calle Rue de la Chancelleria y subir por Rue Ravenstein hasta el Palacio Real, además por el camino se puede disfrutar de la arquitectura de la ciudad, muy parecida a los edificios de Ámsterdam, al fin y al cabo, tampoco están tan lejos una ciudad de la otra.

Calles Bruselas

Si hay un edificio que destaca del resto es el Old England, de estilo novecentistas, como los que nos podemos encontrar en Praga, o en Barcelona. Si eres apasionado de la música, este edificio es el Museo de los instrumentos musicales.

Old England Bruselas

Y muy cerquita en la otra acera, está el Museo Magritte, uno de los pintores surrealistas, contemporáneos más importantes del mundo. ¿Quién no recuerda el cuadro, Esto no es una pipa?, pues bien, sí, has acertado, pertenece a René Magritte.

Magritte Bruselas
Fuente de la imagen

Y por fin hemos llegado hasta el Palacio Real, podemos callejear por la zona, de hecho es lo que hicimos, y esto sucedió porque a nuestra derecha vimos un impresionante edificio de cúpula dorada. No sabíamos qué era, es más la primera apuesta decía que era una iglesia, y no, no era una iglesia, es el Palacio de Justicia, pero casi que el edificio en sí era lo de menos. Nuestro descubrimiento fue la plaza que dominaba el edificio, Place Poelaert, ya que desde allí hay unas vistas increíbles de la ciudad, se puede decir que es uno de los miradores, si no el principal, de toda la ciudad.

Palacio Real Bruselas

Palacio Justicia Bruselas

Mirador Bruselas

Nos volvimos hasta el Palacio Real, pues después de tanto paseo, apetecía sentarse y ver un poco de verde, así que nos dirigimos al Parque de Bruselas, pues además queda muy cerca del Barrio Europeo.

Barrio Europeo

Para hacernos una idea del tamaño de este barrio, sede del Parlamento Europeo y todos los edificios institucionales, además de varias embajadas, si miras un mapa, este barrio se circunscribe entre tres parques, el mencionado Parque de Bruselas, Parque de Leopold y Parque del Cincuentenario.

Barrio Europeo Bruselas

Aquí dicen que están representados todos los europeos y sus regiones, todas las sensibilidades de un continente tan diverso y con tantos siglos de guerras y luchas.

A diferencia del resto de la ciudad, estos edificios son acristalados, modernos, y seguramente cuando veas muchos de ellos los reconocerás, ya que los has visto por la televisión.
Por suerte, los fines de semana no hay actividad parlamentaria, así que no tendrás la mala suerte de encontrarte con alguno de los eurodiputados que abandonan la ciudad los viernes por la mañana. Además la zona estará más tranquila para ser paseada.

Bruselas Barrio Europeo

Cualquiera de los tres parques, Parque de Bruselas, Parque de Leopold y Parque del Cincuentenario, es un buen lugar para respirar un poco de aire puro.

parque de Bruselas

Exposición Universal de Bruselas

En el año 1958 se celebró la Exposición Universal en Bruselas, este fue un hito para la ciudad y el país, de hecho Bélgica junto con Noruega eran de los países más pobres de Europa, pero los nórdicos encontraron petróleo en su mar, y los belgas encontraron la sede del Parlamento Europeo.

Esa Exposición Universal inauguró uno de los “monumentos”, por llamarlo de alguna manera, más famosos de la ciudad, su símbolo, el Atomium.

Atomium Bruselas

Se encuentra donde están los pabellones de esta Exposición, aún visitables, y el parque Mini-Europe, donde se pueden ver los monumentos más importantes de Europa en tamaño de maqueta.

Bruselas Mini-Europe

La parada de metro para acceder hasta ahí es Heysel/Heyzel. Llegar en metro es la forma más barata, rápida y sencilla.

Otras actividades

Pero en Bruselas no sólo se ve, también se hace, y ¿qué se puede hacer en Bruselas un fin de semana?
Pues apuntemos, si te gustan los mercados de chalanerías, antigüedades, etc, tienes que ir el domingo por la mañana a la plaza de Jeu de Balle, ya que ahí se celebra semanalmente el Mercado de las Pulgas (puces en francés).

La ciudad está llena de edificios donde las fachadas están pintadas con historias de cómic, del célebre Tintín, y es que su autor Hergué, nació en la ciudad. En cada esquina podrás encontrar sus huellas, un divertido juego que le da un toque de color a la ciudad.

Gastronomía, comer y beber en Bruselas

Si te preguntan cuál es la ciudad del mundo donde más mejillones se comen en el mundo, quizás pensarías en una ciudad costera, verdad? Pues no, es Bruselas. Si os gustan, podéis ir a cualquiera de sus restaurantes y os comeréis unos ricos mejillones.

Otro de los placeres terrenales, el chocolate, tiene su sede central en esta ciudad. Buff, chocolate en cualquier esquina. Alguna de las marcas más conocidas es Godiva, sí, bombones y chocolates de lujo, pero si no te quieres dejar demasiados euros, puedes encontrar otras marcas deliciosas.

Y si hay otro placer terrenal que tiene sus cuarteles generales en esta ciudad, es la cerveza. Aquí cada cervecería es una sorpresa, pues en muchas de ellas hacen sus propias cervezas, las venden en sus estrambóticos vasos, y el ambiente es genial.

Delirium Tremens Bruselas

Cerveza Bruselas

Como siempre digo, visitar una ciudad también es perderse por sus calles, pasearla y disfrutarla. Y Bruselas te permite hacerlo con toda tranquilidad.

Sobre mí

Raúl

Viajero incansable, hasta cierto punto obsesionado con los viajes. Siempre intento tener un billete de avión en la cartuchera.
Recuerdo el momento que por primera vez pisé el extranjero, tenía 18 años, ese fue un viaje de ida, aún quiero seguir conociendo más y más.

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